miércoles, 1 de noviembre de 2017

Escenificando nuestros cuentos

A actuar! 🎭🎭🎭

Tal y como comenté en mi última publicación mi compañero y yo escribimos el siguiente cuento:





       La historia más especial

Recuerdo aquella habitación cálida donde tan agusto y segura me sentía, se podía hasta oler el cariño que allí había y eso era gracias a tí. Tú, ese hombre con barbas con las que siempre me pinchabas al darme el beso de buenas noches, tú, de manos grandes con las que me acariciabas, tú, de ojos repletos de amor con los que me mirabas. Siempre eras tú, todas y cada una de las noches, para mi tranquilidad nunca me fallabas, siempre llegué a pensar que algún día no aparecerías porque como decía mamá, ese trabajo tuyo te atrapaba, sin embargo ahí estabas noche tras noche haciendo de la hora de dormir una de las más especiales del día.
Siempre ansiosa para que llegasen las 10 de la noche y cuando lo hacía parecía que los dos nos adentrabamos en un mundo diferente, un mundo lleno de fantasía, diversión, aventuras y lecciones de vida. Ahí estaba mi padre al que tanto admiraba, convirtiéndose en el mejor narrador de cuentos del mundo entero, llegaba, cogía todos los peluches que estuvieran por mi cama y de su imaginación salían historias maravillosas y emocionantes. Os prometo que nunca dejó de sorprenderme.
Con cada beso de buenas noches yo me dormía pensando que aquella noche había presenciado la narración escenificada con peluches de la historia más especial habida y por haber, pero siempre me equivocaba, y es que al día siguiente no sé cómo conseguía que la nueva historia superase a la anterior y de nuevo esta se convirtiese en la historia más especial.
Han pasado muchos años desde entonces, desde que cada una de aquellas historias quedaron atrapadas en mi memoria para siempre. He intentado reproducir todas las historias decenas de veces para quienes ahora son tus nietos, y siempre intento plasmar el entusiasmo que tu le otorgabas a cada historia. Les gusta cuando imito la voz que le ponías a la bruja mala del castillo, siempre se rien cuando el caballero se cae del caballo justo antes de derrotar al monstruo de turno, y veo en sus ojos como aguardan ese final divertido y rocambolesco con el que siempre terminaban tus historias.

Cada noche se ha convertido en una aventura que esperan con la misma ilusión que sentía yo entonces, pero ahora soy yo quien se pone la toga y el sombrero picudo y crea la magia para ellos.

He puesto todo de mi parte en cada cuento, pero sigo pensando que tu forma de contarlas las hacía únicas. Al fin y al cabo las inventaste todas para mí, para tu pequeña.

Ahora estoy aquí junto a tí sujetando tu mano con fuerza, esperando y anhelando que puedas escuchar mi voz, que puedas volver a escuchar esta historia, nuestra historia, “la historia más especial”. 


Hacía muchísimo tiempo que no escribía un pequeño relato, de chica escribía bastante, aunque he de reconocer que siempre he sido más de leer libros que de escribirlos. Sin embargo esa faceta mía la tenía ya un poco olvidada, realmente me agradó comprobar que seguía disfrutando escribiendo esta. Además mi compañero y yo nos entendimos muy bien  rápidamente por lo que fue fácil trabajar y el resultado de nuestro pequeño cuento nos gustó bastante.
En esta nueva clase nos centramos en la escenificación de los cuentos acompañado de música. Para ello antes de empezar a representar los relatos para que no fuese muy frío, Elena nos propuso una serie de ejercicios que nos ayudó a sentirnos más agusto y meternos más en este mundo de las representaciones con diversas actividades dónde teníamos que trabajar con nuestro cuerpo y los sonidos. Realmente me parecen que este tipo de ejercicios aportan mucho pero muy a mi pesar no se suelen emplear en las clases. Ese día pensé que trabajaría con mis futuros alumnos y alumnas el mundo del teatro ya que considero que este estimula la imaginación y la motivación muchísimo lo cual es esencial trabajar con los más pequeños.
Tras este calentamiento nos pusimos en grupos de cuatro personas (dos parejas de la práctica anterior) mi compañero y yo nos pusimos con otras dos compañeras y decidimos que su relato era más fácil de representar porque tenía más acción que el nuestro. Nos pusimos manos a la obra y en unos 15 minutos tuvimos que organizar como sería nuestra representación. Era un reto que en tan poco tiempo pudiésemos conseguir una buena representación, sin embargo quedé muy sorprendida con mis compañeros porque lo hicieron realmente bien se metieron muchísimo en el papel y los espectadores nos sumergimos en las historias rápidamente.Nosotros fuimos el único grupo que no pudimos representar el cuento porque nos quedamos sin tiempo, pero la próxima clase lo haremos. En esta clase me he dado cuenta que muchas veces no confiamos en nosotros mismo, creemos que no se nos dan bien ciertas cosas y la verdad es que simplemente no nos hemos parado a trabajarlo. Tanto yo como casi todo el resto de mis compañeros creo que se sintieron un poco inseguros o tímidos cuando escucharon que tendríamos que representar nuestros cuentos. Al contrario de lo esperado las representaciones fueron  muy buenas y es que es cierto que pocas veces hemos trabajado las interpretaciones pero pudimos comprobar que solo era cuestión de concentrase y echarle ganas.

El cuento que nosotros queríamos representar traba de cómo una niña a la que su familia le negaba su sueño de ser futbolista finalmente consigue serlo. Este es un ejemplo de cuentos, pero hubo cantidad de ideas muy buenas del resto de mis compañeros.
Creo que proponer a los niños y niñas escribir cuentos,o cualquier tipo de narración es siempre muy buen opción ya que fomenta la creatividad y es una valiosa forma de expresión por la cual los niños podrán desarrollar su imaginación al máximo, expresar emociones, inquietudes, mejoraran su forma de expresarse desde pequeños etc. Al terminar los niños se sentirán orgullosos, tal vez un poco vergonzosos con el resultado pero al fin al cabo esas historias serán suyas y por ello se sentirán especiales. Probablemente algunos niños disfruten con este tipo de tareas más que otros pero eso ya es cuestión de gusto, sin embargo beneficiar beneficiará a todo tipo de alumnos.

De esta clase me llevo la buena idea que puede llegar a ser realizar interpretaciones, actividades de expresión corporal, teatros etc en las aulas. Cada día gracias a esta asignatura estoy dándome cuenta de la importancia de estas actividades, además de aprender diferentes maneras de como trabajarlas en clase. La clase de hoy me parece una genial idea para llevar a cabo con los más pequeño, tanto la construcción de un pequeño relato como su representación. Ambas activadas potencian la imaginación, creatividad, el saber trabajar el equipo, te conoces mejor y aprendes a sacar lo mejor de ti. Creo que es una manera de expresarse alucinante donde también se puede trabajar las emociones. Todos estos aprendizaje son esenciales para la vida, muchas veces se tiende a enseñar conocimientos más teóricos que rápidamente se olvidan, pero sinceramente creo que este tipo de experiencias son vitales y muy recomendables para el desarrollo de las habilidades lingüísticas. 
Las preguntas que me hago respecto a este tema son las siguientes: ¿Por qué mis profesores han trabajo tan poco o nada actividades de interpretación a los largo de los cursos escolares? ¿Podré trabajar este tipo de habilidades en el aula sin que los padres, resto de maestros o alumnos están disconformes?

                                                        















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