ANTES DE DORMIR 💤😴📗💤💘
Gabon, así fue como llamé a mi relato en la ultima clase de habilidades lingüísticas. Para mi esa clase fue especial, una con la que más disfruté de todas.
Se nos pidió que escribiésemos sobre una experiencia pasada con nuestro padre o madre o algún familiar cuando nos contaban cuentos. Con música de fondo empecé a escribir sobre ello y me evadí, por un momento se me olvidó que estaba sentada en una silla de la universidad en medio de una clase, me transporté al momento que estaba narrado como si de ese mismo momento se tratase. Me acuerdo perfectamente que me encantaba que llegase la hora de dormir, ya que era cuando mi padre nos empezaba a contar cuentos inventados por él mismo a mi hermana mayor y a mi,además lo complementaba con un pequeño teatro escenificando el cuento con nuestros peluches. Trasladarme ese momento me llenó de paz y añoranza, es único recordar cuanto me divertía y cuanto amor recibía. Estos cuentos eran aún más especiales ya que era el ratito que teníamos entre semana para estar con mi padre ya que por aquel entonces el trabajaba hasta la noche. Además el idioma empleado para ello no era otro que el euskera, ya que mi padre es vasco y nos quiso transmitir desde chica este idioma, y nosotras como esponjas como cualquier niño a esa edad lo asimilamos casi sin darnos cuenta. Y por ello que mi relato se llama Gabon, que significa buenas noches en euskera y era la forma de despedir este momento tan especial noche tras noche.
Se nos pidió que escribiésemos sobre una experiencia pasada con nuestro padre o madre o algún familiar cuando nos contaban cuentos. Con música de fondo empecé a escribir sobre ello y me evadí, por un momento se me olvidó que estaba sentada en una silla de la universidad en medio de una clase, me transporté al momento que estaba narrado como si de ese mismo momento se tratase. Me acuerdo perfectamente que me encantaba que llegase la hora de dormir, ya que era cuando mi padre nos empezaba a contar cuentos inventados por él mismo a mi hermana mayor y a mi,además lo complementaba con un pequeño teatro escenificando el cuento con nuestros peluches. Trasladarme ese momento me llenó de paz y añoranza, es único recordar cuanto me divertía y cuanto amor recibía. Estos cuentos eran aún más especiales ya que era el ratito que teníamos entre semana para estar con mi padre ya que por aquel entonces el trabajaba hasta la noche. Además el idioma empleado para ello no era otro que el euskera, ya que mi padre es vasco y nos quiso transmitir desde chica este idioma, y nosotras como esponjas como cualquier niño a esa edad lo asimilamos casi sin darnos cuenta. Y por ello que mi relato se llama Gabon, que significa buenas noches en euskera y era la forma de despedir este momento tan especial noche tras noche.
Agradezco a Elena que nos haga viajar con la mente a estos momentos, además después hicimos una especie de reflexión sobre lo que supuso para nosotros esos ratitos de lectura con nuestros familiares y fue muy motivador, me hizo pensar sobre la verdadera importancia que supone crear situaciones como estas con los más pequeños y también con lo que no lo son tanto.
En el folio plasmé ideas que se me fueron viniendo sobre esta experiencia, me acuerdo que se me venía a la cabeza que todo esto transcurría en un ambiente cálido, con mi cuarto de tonos anaranjados, mi hermana y yo recién duchadas y con el pijama puesto...No miento si vuelvo a decir que parece ayer cuando todo esto ocurría.
Después le conté todo lo que había redactado en Gabon a un compañero de clase y él a mi la suya, pudimos comprobar que compartíamos muchos sentimientos al respecto. Era la primera vez que hablé con Edu sin embargo, los dos nos sentimos muy cómodos y hablamos mucho sobre el tema ya que se veía que ambos nos alegrábamos de recordar estos momentos tan buenos.
Después le conté todo lo que había redactado en Gabon a un compañero de clase y él a mi la suya, pudimos comprobar que compartíamos muchos sentimientos al respecto. Era la primera vez que hablé con Edu sin embargo, los dos nos sentimos muy cómodos y hablamos mucho sobre el tema ya que se veía que ambos nos alegrábamos de recordar estos momentos tan buenos.
Más tarde se nos pidió que dijéramos la primera palabra que se nos ocurriera en else mismo momento y de ahí mi compañero y yo tenemos que escribir un cuento el cual incluya en su título esas dos palabras. Nuestras palabras eran : especial e historia. Escribir un cuento entre dos personas supone un reto para mí ya que lo veo complicado y nunca antes lo había hecho, sin embargo tengo curiosidad de cual será el resultado. ¡Ya os lo contaré en la próxima entrada del blog!
Muchas veces tendemos a pensar que el gusto por la lectura es innato, que nos lo niños nacen gustándole o no leer, pero esto no es así. Sobré esto reflexioné tras esta clase práctica y es que al recordar mi experiencia en la infancia con la lectura me di cuenta que gracias a los comportamientos de mis padres y también de profesores actualmente aprecio la lectura. En mi casa siempre se me ha estimulado e incitado a leer, me llevaban a cuenta cuentos, me compraban cuentos y libros, íbamos juntos a comprarlos y de esta manera yo podía elegirlos, me contaban cuentos antes de dormir... esto son solo algunos de los ejemplos de acciones que mis padre y profesores hicieron cuando yo era pequeña y como consecuencia hoy en día me gusta mucho leer. Con esto saco de conclusión que no tenemos que rendirnos y pensar que nuestros hijos o alumno no le gusta la lectura, es cierto que algunas personas son más afines a este tipo de actividades que otros, pero como maestros y padres tenemos el poder en nuestras manos de hacer que los más pequeños disfruten con la lectura. El primer paso es que si quieres enseñar a apreciar la lectura tú tienes que hacerlo, por suerte yo ya lo hago por lo que lo tendré más fácil con mis alumnos y alumnas. Los siguientes paso son cuestión de detalles diarios, motivarles, enseñarle lo positivo y divertido que puede llegar a ser la lectura. Respecto a esta serie de ejemplos que he comentado acerca de acciones que hicieron mis padres para crear en mi una motivación por la lectura, me gustaría seguir aprendiendo nuevas acciones, técnicas más formales, leer sobre el tema para poder estar más informada en general y poder llevar a la práctica en las escuelas algunas de ellas las cuales estén comprobadas que den buenos resultados.
Las preguntas que se me vienen a la mente tras tratar este tema son: ¿ Seré capaz de transmitirle el gusto por la lectura a mis alumnos y alumnas? ¿ Que medidas utilizaré para ello? ¿Disfrutarán y recordarán mis cuentos antes de ir a dormir mis hijos/as de la misma manera que yo lo hago ahora con mi padre?
Muchas veces tendemos a pensar que el gusto por la lectura es innato, que nos lo niños nacen gustándole o no leer, pero esto no es así. Sobré esto reflexioné tras esta clase práctica y es que al recordar mi experiencia en la infancia con la lectura me di cuenta que gracias a los comportamientos de mis padres y también de profesores actualmente aprecio la lectura. En mi casa siempre se me ha estimulado e incitado a leer, me llevaban a cuenta cuentos, me compraban cuentos y libros, íbamos juntos a comprarlos y de esta manera yo podía elegirlos, me contaban cuentos antes de dormir... esto son solo algunos de los ejemplos de acciones que mis padre y profesores hicieron cuando yo era pequeña y como consecuencia hoy en día me gusta mucho leer. Con esto saco de conclusión que no tenemos que rendirnos y pensar que nuestros hijos o alumno no le gusta la lectura, es cierto que algunas personas son más afines a este tipo de actividades que otros, pero como maestros y padres tenemos el poder en nuestras manos de hacer que los más pequeños disfruten con la lectura. El primer paso es que si quieres enseñar a apreciar la lectura tú tienes que hacerlo, por suerte yo ya lo hago por lo que lo tendré más fácil con mis alumnos y alumnas. Los siguientes paso son cuestión de detalles diarios, motivarles, enseñarle lo positivo y divertido que puede llegar a ser la lectura. Respecto a esta serie de ejemplos que he comentado acerca de acciones que hicieron mis padres para crear en mi una motivación por la lectura, me gustaría seguir aprendiendo nuevas acciones, técnicas más formales, leer sobre el tema para poder estar más informada en general y poder llevar a la práctica en las escuelas algunas de ellas las cuales estén comprobadas que den buenos resultados.
Las preguntas que se me vienen a la mente tras tratar este tema son: ¿ Seré capaz de transmitirle el gusto por la lectura a mis alumnos y alumnas? ¿ Que medidas utilizaré para ello? ¿Disfrutarán y recordarán mis cuentos antes de ir a dormir mis hijos/as de la misma manera que yo lo hago ahora con mi padre?




